Mejorar la pronunciación y la entonación. Club de lectura. Microrrelatos.

Una actividad para mejorar la pronunciación y la técnica de lectura (entonación y ritmo, sobre todo) y practicar la interpretación y comprensión.

Ya conocéis algunos microrrelatos (Galeano, Monterroso, etc.). En general, veo que el género os gusta y me parece que son perfectos para ser leídos en voz alta. Son breves, sintéticos, pero a la vez, profundos y cargados de significado.

Uno de los microrrelatos más breves, famosos y estudiados es  El Dinosaurio de Augusto Monterroso

(ver también https://profevio.wordpress.com/2013/10/22/el-dinosaurio2/)

Aquí lo tenéis.

Y aquí abajo van las instrucciones para vuestra TAREA:

1) Buscar y elegir un microrrelato de autores hispanohablantes (entre 7 y 200 palabras, no más largo. ¡Escoged bien, es importante que os guste!).

Os propongo estos autores (es una lista bastante subjetiva, podéis elegir a otros…).

Si queréis os los podéis repartir para que el trabajo de búsqueda resulte más fácil:

Mario Benedetti, Eduardo Galeano, Augusto Monterroso, Ana María Shua, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar, Ramón Gómez de La Serna, Juan José Arreola, Adolfo Bioy Casares, Vicente Huidobro, Luisa Valenzuela, Felipe Garrido. Manuel Mejía Valera, Luis Britto Garcia, Ana María Matute, Luis Mateo Díez, Gabriel García Márquez, José María Merino, Juan José Millás, Bernardo Atxaga, Javier Tomeo, José Jiménez Lozano. 

Aquí tenéis un par de enlaces  que os pueden ayudar:

http://www.ciudadseva.com/bibcuent.htm

http://issuu.com/jaimegar/docs/antolog_a_de_microrrelatos_11-12/9

2) Leerlo en voz alta, ensayando, hasta que no estéis realmente satisfechos con la calidad de vuestra lectura.

3) Grabarlo con vuestro móvil hasta que no estéis satisfechos con el resultado.

4) Preparar un breve comentario (oralmente) para analizar el texto y presentarlo en clase a vuestros compañeros.

5) (Facultativo) Para los más creativos, escribir vosotros mismos un microrrelato, leerlo y grabarlo. Aquí tenéis una guía que os puede ayudar.  http://mluisarodriguez.files.wordpress.com/2013/03/guia_para_escribir_un_microrrelato_en_espanol_tour_.pdf

Si queréis, aquí tenéis algunos ejemplos 😉 :

https://profevio.wordpress.com/2014/04/05/leer-en-voz-alta-tarea-de-lectura-2-microrrelatos-de-4-c-podcast/

 

El amor en la poesía barroca. Y también…

Empezamos por el amor en la poesía barroca….

Para repasar el Barroco en España, os dejo este Prezi:

Os propongo la lectura de estas tres poesías del Siglo de Oro español:

Esto es amor, quien lo probó lo sabe. (Lope de Vega)

Es hielo abrasador, es fuego helado (Francisco de Quevedo)

es hielo abrasador

Mientras por competir por tu cabello (Luis de Góngora)

Además, os invito a reflexionar sobre el amor a partir de este estupendo cortometraje, El columpio.

Como siempre, os aconsejo que, mientras lo veis, apuntéis las palabras clave y las ideas principales.

Para terminar, un par de preguntas sobre los materiales de esta entrada:

1) ¿Cómo se describe el amor en los dos sonetos? ¿Cuáles son sus características principales?

2) ¿Cuáles son los adjetivos que en tu opinión mejor describen el sentimiento de amor?

3) ¿Qué es el amor para ti? Intenta definirlo con una frase o, si te atreves, con una poesía.

Para ayudaros, os invito a escuchar esta canción de un gran cantautor italiano, Vinicio Capossela, a ver qué os parece:

Y ya que estoy, os pongo otro tema, bastante provocador, del español Tonino Carotone:

Culteranismo y Conceptismo. Góngora vs Quevedo.

Se cuenta que Don Luis de Góngora y Don Francisco de Quevedo, dos de los grandes poetas del Siglo de Oro y mayores representantes de dos diferentes tendencias literarias (Culteranismo y Conceptismo), eran acérrimos enemigos.

Sus enfrentamientos literarios son una divertida muestra de su arte y de su gran talento. También a la hora de insultar.

Por lo visto así reaccionaba Quevedo al oírse comparado con Góngora (de la película  Alatriste)

De la novela El Capitán Alatriste de A. Pérez Reverte:

[…]-No queda sino batirnos -dijo Don Francisco de Quevedo.
La mesa estaba llena de botellas vacías, y cada vez que a Don Francisco se le iba la mano con el vino de San Martín de Valdeiglesias -lo que ocurría con frecuencia, se empeñaba en tirar de espada y batirse con Cristo. Era un poeta cojitranco y valentón, putañero, corto de vista, caballero de Santiago, tan rápido de ingenio y lengua como de espada, famoso en la Corte por sus buenos versos y su mala leche. Eso le costaba, por temporadas, andar de destierro en destierro y de prisión en prisión; porque si bien es cierto que el buen Rey Felipe Cuarto, nuestro señor, y su valido el conde de Olivares apreciaban como todo Madrid sus certeros versos, lo que ya no les gustaba tanto era protagonizarlos. Así que de vez en cuando, tras la aparición de algún soneto o quintilla anónimos donde todo el mundo reconocía la mano del poeta, los alguaciles y corchetes del corregidor se dejaban caer por la taberna, o por su domicilio, o por los mentideros que frecuentaba, para invitarlo respetuosamente a acompañarlos, dejándolo fuera de la circulación por unos días o unos meses. Como era testarudo, orgulloso, y no escarmentaba nunca, estas peripecias eran frecuentes y le agriaban el carácter. Resultaba, sin embargo, excelente compañero de mesa y buen amigo para sus amigos, entre los que se contaba el capitán Alatriste. […]

[…]No queda sino batirnos -insistió el poeta.
Estaba, como dije, visiblemente iluminado por medio azumbre de Valdeiglesias. Se había puesto en pie, derribando un taburete, y con la mano en el pomo de la espada lanzaba rayos con la mirada a los ocupantes de una mesa vecina, un par de forasteros cuyas largas herreruzas y capas estaban colgadas en la pared, y que acababan de felicitar al poeta por unos versos que en realidad pertenecían a Luis de Góngora, su más odiado adversario en la república de las Letras, a quien acusaba de todo: de sodomita, perro y judío. Había sido un error de buena fe, o al menos eso parecía; pero Don Francisco no estaba dispuesto a pasarlo por alto:

Yo te untaré mis versos con tocino
porque no me los muerdas, Gongorilla…

Empezó a improvisar allí mismo, incierto el equilibrio, sin soltar la empuñadura de la espada, mientras los forasteros intentaban disculparse, y el capitán y los otros contertulios sujetaban a Don Francisco para impedirle que desenvainara la blanca y fuese a por los dos fulanos.
-Es una afrenta, pardiez -decía el poeta, intentando desasir la diestra que le sujetaban los amigos, mientras se ajustaba con la mano libre los anteojos torcidos en la nariz-. Un palmo de acero pondrá las cosas en su, hip, sitio.
-Mucho acero es para derrocharlo tan de mañana, Don Francisco-mediaba Diego Alatriste, con buen criterio.
-Poco me parece a mí -sin quitar ojo a los otros, el poeta se enderezaba el mostacho con expresión feroz-. Así que seamos generosos: un palmo para cada uno de estos hijosdalgo, que son hijos de algo, sin duda; pero con dudas, hidalgos.
Aquello eran palabras mayores, así que los forasteros hacían ademán de requerir sus espadas y salir afuera; y el capitán y los otros amigos, impotentes para evitar la querella, les pedían comprensión para el estado alcohólico del poeta y que desembarazaran el campo, que no había gloria en batirse con un hombre ebrio, ni desdoro en retirarse con prudencia por evitar males mayores.[…]

Vamos ahora a ver sus retratos. ¿Cómo son fisicamente? ¿Cómo os imagináis que era su personalidad?

Vamos a leer  este poema de Don Francisco de Quevedo:

ÉRASE UN HOMBRE A UNA NARIZ PEGADO

SONETO

Érase un hombre a una nariz pegado,

érase una nariz superlativa,

érase una alquitara medio viva,

érase un peje espada mal barbado;

 
era un reloj de sol mal encarado.
érase un elefante boca arriba,
érase una nariz sayón y escriba,
un Ovidio Nasón mal narigado.
 
Érase el espolón de una galera,
érase una pirámide de Egito,
los doce tribus de narices era; 
 
érase un naricísimo infinito,
frisón archinariz, caratulera,
sabañón garrafal, morado y frito.

Y ahora le toca a Don Luis de Góngora, hablando de su “amigo” Quevedo:

Anacreonte español, no hay quien os tope,
Que no diga con mucha cortesía,
Que ya que vuestros pies son de elegía,
Que vuestras suavidades son de arrope.
¿No imitaréis al terenciano Lope,
Que al de Belerofonte cada día
Sobre zuecos de cómica poesía
Se calza espuelas, y le da un galope?
Con cuidado especial vuestros antojos
Dicen que quieren traducir al griego,
No habiéndolo mirado vuestros ojos.
Prestádselos un rato a mi ojo ciego,
Porque a luz saque ciertos versos flojos,
Y entenderéis cualquier gregüesco luego.

Y también…

“Hoy hacen amistad nueva
más por Baco que por Febo
don Francisco de Que-Bebo
don Félix Lope de Beba.”
(Luis de Góngora y Argote, acusando a sus rivales de bebedores.)

Os dejo también un enlace y una infografía que os van a auydar a estudiar las diferencias entre conceptismo y culteranismo:

http://roble.pntic.mec.es/msanto1/lengua/1barroco.htm

Poderoso caballero es Don Dinero…

Ya que estuvimos hablando de corrupción y  nos atrevimos a comparar la crisis de la España del siglo XVII con la crisis que hemos estado viviendo estos años en Europa, pues me parecía apropiado dejaros esta poesía de nuestro Don Francisco de Quevedo.

Decía Quevedo (en un Alatriste, precisamente): “En España, señor capitán, no hay más justicia que la que uno compra”…

Y así comentaba Forges hace unos años…

Aquí va el enlace al poema “Don Dinero”

http://www.poesi.as/fq03015.htm

Aquí tenéis una versión del poema, cantado por Paco Ibáñez y un breve (pero muy útil) análisis.

http://andreagavio.com/poesia-poderoso-caballero-es-don-dinero-de-quevedo/

Pero no sólo Quevedo criticaba el poder del dinero. También Góngora, usando magistralmente el lenguaje, denunciaba la corrupción y las contradicciones de sus tiempos.

Dineros son calidad (Verdad, mentira)

http://www.uv.es/ivorra/Gongora/Romances/Verdad.htm (con comentarios y aclaraciones)

Esta es la versión de Paco Ibáñez:

Sobre el mismo tema, os dejo otro texto poético que estudiastéis el año pasado, “Lo que puede el dinero”, del “Libro de Buen Amor” (Arcipreste de Hita)

http://www.poesi.as/ahlba002.htm (versión original)

http://enlahistorioteca.blogspot.it/2011/05/textos-que-me-gustan-3-arcipreste-de.html (adaptado)

Góngora vs Quevedo. Culteranismo y conceptismo. Materiales.

Se cuenta que Don Luis de Góngora y Don Francisco de Quevedo, dos de los grandes poetas del Siglo de Oro y mayores representantes de dos diferentes tendencias literarias (Culteranismo y Conceptismo), eran acérrimos enemigos.

Sus enfrentamientos literarios son una divertida muestra de su arte y de su gran talento. También a la hora de insultar.

Por lo visto así reaccionaba Quevedo al oírse comparado con Góngora (de la película  Alatriste)

De la novela El Capitán Alatriste de A. Pérez Reverte:

[…]-No queda sino batirnos -dijo Don Francisco de Quevedo.
La mesa estaba llena de botellas vacías, y cada vez que a Don Francisco se le iba la mano con el vino de San Martín de Valdeiglesias -lo que ocurría con frecuencia, se empeñaba en tirar de espada y batirse con Cristo. Era un poeta cojitranco y valentón, putañero, corto de vista, caballero de Santiago, tan rápido de ingenio y lengua como de espada, famoso en la Corte por sus buenos versos y su mala leche. Eso le costaba, por temporadas, andar de destierro en destierro y de prisión en prisión; porque si bien es cierto que el buen Rey Felipe Cuarto, nuestro señor, y su valido el conde de Olivares apreciaban como todo Madrid sus certeros versos, lo que ya no les gustaba tanto era protagonizarlos. Así que de vez en cuando, tras la aparición de algún soneto o quintilla anónimos donde todo el mundo reconocía la mano del poeta, los alguaciles y corchetes del corregidor se dejaban caer por la taberna, o por su domicilio, o por los mentideros que frecuentaba, para invitarlo respetuosamente a acompañarlos, dejándolo fuera de la circulación por unos días o unos meses. Como era testarudo, orgulloso, y no escarmentaba nunca, estas peripecias eran frecuentes y le agriaban el carácter. Resultaba, sin embargo, excelente compañero de mesa y buen amigo para sus amigos, entre los que se contaba el capitán Alatriste. […]

[…]No queda sino batirnos -insistió el poeta.
Estaba, como dije, visiblemente iluminado por medio azumbre de Valdeiglesias. Se había puesto en pie, derribando un taburete, y con la mano en el pomo de la espada lanzaba rayos con la mirada a los ocupantes de una mesa vecina, un par de forasteros cuyas largas herreruzas y capas estaban colgadas en la pared, y que acababan de felicitar al poeta por unos versos que en realidad pertenecían a Luis de Góngora, su más odiado adversario en la república de las Letras, a quien acusaba de todo: de sodomita, perro y judío. Había sido un error de buena fe, o al menos eso parecía; pero Don Francisco no estaba dispuesto a pasarlo por alto:

Yo te untaré mis versos con tocino
porque no me los muerdas, Gongorilla…

Empezó a improvisar allí mismo, incierto el equilibrio, sin soltar la empuñadura de la espada, mientras los forasteros intentaban disculparse, y el capitán y los otros contertulios sujetaban a Don Francisco para impedirle que desenvainara la blanca y fuese a por los dos fulanos.
-Es una afrenta, pardiez -decía el poeta, intentando desasir la diestra que le sujetaban los amigos, mientras se ajustaba con la mano libre los anteojos torcidos en la nariz-. Un palmo de acero pondrá las cosas en su, hip, sitio.
-Mucho acero es para derrocharlo tan de mañana, Don Francisco-mediaba Diego Alatriste, con buen criterio.
-Poco me parece a mí -sin quitar ojo a los otros, el poeta se enderezaba el mostacho con expresión feroz-. Así que seamos generosos: un palmo para cada uno de estos hijosdalgo, que son hijos de algo, sin duda; pero con dudas, hidalgos.
Aquello eran palabras mayores, así que los forasteros hacían ademán de requerir sus espadas y salir afuera; y el capitán y los otros amigos, impotentes para evitar la querella, les pedían comprensión para el estado alcohólico del poeta y que desembarazaran el campo, que no había gloria en batirse con un hombre ebrio, ni desdoro en retirarse con prudencia por evitar males mayores.[…]

Vamos ahora a ver sus retratos. ¿Cómo son fisicamente? ¿Cómo os imagináis que era su personalidad?

Vamos a leer  este poema de Don Francisco de Quevedo:

ÉRASE UN HOMBRE A UNA NARIZ PEGADO

SONETO

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una alquitara medio viva,
érase un peje espada mal barbado;
 
era un reloj de sol mal encarado.
érase un elefante boca arriba,
érase una nariz sayón y escriba,
un Ovidio Nasón mal narigado.
 
Érase el espolón de una galera,
érase una pirámide de Egito,
los doce tribus de narices era; 
 
érase un naricísimo infinito,
frisón archinariz, caratulera,
sabañón garrafal, morado y frito.
 

Y ahora le toca a Don Luis de Góngora, hablando de su “amigo” Quevedo:

 
Anacreonte español, no hay quien os tope,
Que no diga con mucha cortesía,
Que ya que vuestros pies son de elegía,
Que vuestras suavidades son de arrope.
 
¿No imitaréis al terenciano Lope,
Que al de Belerofonte cada día
Sobre zuecos de cómica poesía
Se calza espuelas, y le da un galope?
 
Con cuidado especial vuestros antojos
Dicen que quieren traducir al griego,
No habiéndolo mirado vuestros ojos.
 
Prestádselos un rato a mi ojo ciego,
Porque a luz saque ciertos versos flojos,
Y entenderéis cualquier gregüesco luego.

Y también…

“Hoy hacen amistad nueva
más por Baco que por Febo
don Francisco de Que-Bebo
don Félix Lope de Beba.”
(Luis de Góngora y Argote, acusando a sus rivales de bebedores.)

Pero Quevedo no sólo se metía con Góngora, este es un soneto suyo dedicado al Conde Duque De Olivares, valido de Felipe IV. siempre de la película “Alatriste”:

Quevedo era además un verdadero maestro del humor.

Aquí va otro poema que se atribuye (repito, se atribuye,no significa que sea suyo…tengo muchas dudas…) a nuestro Don Francisco:

http://www.youtube.com/watch?v=Jc9Y-SGj2Cw

http://humorenlapoesia.blogspot.it/2012/02/poema-al-pedo-de-francisco-de-quevedo.html

Os dejo también unos enlace muy interesantes para leer algo más sobre el tema:

http://roble.pntic.mec.es/msanto1/lengua/1barroco.htm

http://nadiesalvoelcrepusculo.blogspot.it/2010/09/poesia-satirica-y-burlesca4-cultismo-vs.html

http://lenguasannarciso.blogspot.it/2012/01/conversacion-ficticia-entre-quevedo-y.html

http://quehayqueleerchaval.blogspot.it/2009/04/gongora-y-quevedo-son-tan-diferentes.html

Para terminar, os dejo una infografía  que os va a ayudar a estudiar mejor la poesía barroca.

Y una selección de textos de literatura barroca:

https://profevio.files.wordpress.com/2014/10/literatura-espac3b1ola_barroco_textos.pdf

Don Quijote de la Mancha. Selección de materiales.

http://www.biografiasyvidas.com/monografia/cervantes/

  • Autorretrato (en el prólogo de sus Novelas Ejemplares)

“Éste que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada, de alegres ojos y de nariz corva, aunque bien proporcionada; las barbas de plata, que no ha veinte años que fueron de oro, los bigotes grandes, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y ésos mal acondicionados y peor puestos, porque no tienen correspondencia los unos con los otros; el cuerpo entre dos extremos, ni grande, ni pequeño, la color viva, antes blanca que morena; algo cargado de espaldas, y no muy ligero de pies; éste digo que es el rostro del autor de La Galatea y de Don Quijote de la Mancha , y del que hizo el Viaje del Parnaso , a imitación del de César Caporal Perusino, y otras obras que andan por ahí descarriadas y, quizá, sin el nombre de su dueño. Llámase comúnmente Miguel de Cervantes Saavedra. Fue soldado muchos años, y cinco y medio cautivo, donde aprendió a tener paciencia en las adversidades. Perdió en la batalla naval de Lepanto la mano izquierda de un arcabuzazo, herida que, aunque parece fea, él la tiene por hermosa, por haberla cobrado en la más memorable y alta ocasión que vieron los pasados siglos, ni esperan ver los venideros, militando debajo de las vencedoras banderas del hijo del rayo de la guerra, Carlo Quinto, de felice memoria”.

ver también:

https://profevio.wordpress.com/2013/10/02/el-texto-descriptivo-autorretrato-de-miguel-de-cervantes/

Sobre Don Quijote de la Mancha

  • Mi Prezi:

https://prezi.com/p_thmr5b-0q3/don-quijote-de-la-mancha/

 

 

 

  • Presentación ppt
  • Un interesantísimo documental de RTVE: Cervantes y la leyenda del Quijote

RESUMEN_aYALA

  • Dos fragmentos (cap.I y VIII) con ejercicios de comprensión.

descripción_quijote_ejercicios

fragmento_cap_VIII_molinos

Después de hacer el test…termino con una pregunta (¡os invito a responder en los comentarios!)

¿Os sentís más Don Quijote o Sancho Panza? ¿Y por qué?

Yo sin duda me siento más Don Quijote (si no ¿por qué haría yo este trabajo?), aunque a veces me toca ejercer un poco de Sancho…

 

 

El Lazarillo de Tormes. Materiales.

  • Resumen/Infografía

  • Radionovela, presentada por el premio Nobel Mario Vargas LLosa

¿Cuándo apareció por primera vez?

¿Quién es el autor?

¿Quién era el primer amo del Lazarillo?

¿Y el segundo?¿Y el tercero?

¿Qué es un “picaro”?

¿Cómo se presenta la sociedad de la época?

  • Audionovela completa:
  • Trailer de la película de animación “El Lazarillo de Tormes”

http://www.youtube.com/watch?v=_PYREvqXzBY

  • Lazarillo y el ciego

http://www.youtube.com/watch?v=QQ2q9QuD8M8

¿Puedes contar uno de los dos episodios del ciego?

  • Para terminar, un breve resumen en vídeo del libro