Es hielo abrasador, es fuego helado…el amor en la poesía barroca

 

Para repasar el Barroco en España, os dejo este Prezi:

Os propongo la lectura de estas tres poesías del Siglo de Oro español:

Esto es amor, quien lo probó lo sabe. (Lope de Vega)

Es hielo abrasador, es fuego helado (Francisco de Quevedo)

es hielo abrasador

Mientras por competir por tu cabello (Luis de Góngora)

Además, os invito a reflexionar sobre el amor a partir de este estupendo cortometraje, El columpio.

Como siempre, os aconsejo que, mientras lo veis, apuntéis las palabras clave y las ideas principales.

Para terminar, un par de preguntas sobre los materiales de esta entrada:

1) ¿Cómo se describe el amor en los dos sonetos? ¿Cuáles son sus características principales?

2) ¿Cuáles son los adjetivos que en tu opinión mejor describen el sentimiento de amor?

3) ¿Qué es el amor para ti? Intenta definirlo con una frase o, si te atreves, con una poesía.

Para ayudaros, os invito a escuchar esta canción de un gran cantautor italiano, Vinicio Capossela, a ver qué os parece:

Y ya que estoy, os pongo otro tema, bastante provocador, del español Tonino Carotone

Anuncios

La mujer en la novela realista. El ejemplo de La Regenta.

mujer_daumier

(De  «La novela, entre dos siglos» de Ricardo Senabre. Ver también https://lectoralhaken.blogspot.com/2013/02/la-mujer-y-la-literatura-realista.html )

” El acceso de la mujer a la cultura –me refiero a la cultura del libro y la lectura– es un hecho trascendental del siglo XIX, ignorado con escandalosa frecuencia y, sin embargo, de una evidencia aplastante. La presencia femenina se manifiesta en la abrumadora cantidad existente de revistas para mujeres –en su mayoría, además, dirigidas y escritas por mujeres–,muchas de las cuales, por otra parte, incluyen en sus páginas relatos breves, o novelas distribuidas en diferentes entregas, por lo común de naturaleza sentimental.
Hay también colecciones narrativas dirigidas a un público femenino, como la Biblioteca de señoras, Las galas del amor o la celebérrima Biblioteca rosa.
Como en cualquier relación de mercado, el crecimiento de la demanda provoca un incremento de la oferta. Y la nómina de narradoras del siglo XIX –dejando aparte los grandes nombres ya conocidos, desde Fernán Caballero a la Pardo Bazán– es riquísima, aunque para muchos lectores de hoy sus nombres no resulten ya familiares.
Pero, además, esta mujer que irrumpe como consumidora de literatura –y muy especialmente de narraciones– pertenece por lo común a una clase social acomodada; apenas tiene que ocuparse de tareas caseras –ni, claro está, desempeña actividades laborales– porque dispone de abundante servicio doméstico y, por consiguiente, de horas libres, mientras el marido atiende sus negocios, acude al café o participa en tertulias. Las formas de vida favorecen un distanciamiento entre los cónyuges y, dado que la mujer dedica horas de ocio a la lectura, este asunto –que podríamos enunciar como la soledad de la mujer casada–aparece a menudo en la novela decimonónica, que es, y no por casualidad, una novela centrada esencialmente en los tipos femeninos, desde La Gaviota, de Fernán Caballero, hasta las mujeres de Galdós –doña Perfecta, Gloria, Fortunata…– o de la Pardo Bazán,o la Ana Ozores de Clarín. La soledad y la insatisfacción ofrecen a menudo, como desembocadura dramática, el adulterio, y no es la literatura española la única en hacerse eco de esta situación frecuente.”

En concreto vamos a poner el ejemplo de Ana Ozores, protagonista de La Regenta de Leopoldo Alas “Clarín”, obra maestra de la literatura española, publicada en 1885.

Primero os voy a enseñar este Prezi de ProfeAna, Para verlo hay que pinchar en la imagen.:

Para profundizar, os dejo un par de enlaces útiles e interesantes sobre el papel de la mujer en la literatura realista española :

http://www.publico.es/culturas/inesperada-liberacion-sexual-espanolas.html

Unos apuntes sobre el Realismo y el Naturalismo en España:

http://masterlengua.com/tema-17-realismo-y-naturalismo/ (ver párrafo 4)

Y un estupendo blog sobre la novela, con fragmentos de la historia y comentarios de texto:

http://vetustia.blogspot.it/

Si queréis, aquí tenéis el enlace a la serie completa de RTVE y un documental en el que se habla de “La Regenta” y de su protagonista, Ana Ozores.

regenta

Os aconsejo también estas dos lecturas,  en las que se comparan tres grandes mujeres de la literatura decimonónica mundial: Ana Ozores, Madame Bovary y Anna Karenina.

1) Fragmento de El amor de mi vida, de Rosa Montero.

2) Madame Bovary, Anna Karénina y La Regenta, artículo de Juan Goytisolo, ElPaís.com 

Os dejo también dos fragmentos de La Regenta que vamos a leer y comentar en clase.

Textos_La_Regenta

Terminamos nuestro recorrido con una reflexión.

¿Cómo son las protagonistas de las novelas realistas españolas que hemos analizado en clase?

¿Qué tienen en común mujeres como Emma Bovary, Anna Karénina y la Regenta?

 ¿Cuál era el papel de la mujer en la sociedad burguesa de la segunda mitad del siglo XIX? 

¿Y hoy? ¿En qué medida influye hoy en día nuestra sociedad en la realización personal de la mujer y en el ejercicio de sus derechos? ¿Qué es lo que ha cambiado y lo que tiene que cambiar todavía?

Intenta responder a todas estas preguntas preparando una breve exposición, documentándote, argumentando y defendiendo tus ideas.

https://elpais.com/tag/dia_internacional_eliminacion_violencia_contra_la_mujer/a

EL amor en la literatura (2).

Para terminar nuestro trabajo sobre el amor en la literatura, os propongo  una selección de poesías de dos grandes poetas de lengua española:

Gustavo Adolfo Bécquer

 

 

Rima X

Los invisibles átomos del aire
en derredor palpitan y se inflaman;
el cielo se deshace en rayos de oro;
la tierra se estremece alborozada;
oigo flotando en olas de armonía
rumor de besos y batir de alas; mis párpados se cierran… ¿Qué sucede? –
¡Es el amor que pasa!

Rima XIII

Tu pupila es azul y cuando ríes
su claridad suave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana
que en el mar se refleja.
Tu pupila es azul y cuando lloras
las trasparentes lágrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una violeta.
Tu pupila es azul y si en su fondo
como un punto de luz radia una idea
me parece en el cielo de la tarde
una perdida estrella.

Rima XXI

¿Qué es poesía?, dices, mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul,
¡Qué es poesía! ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía… eres tú.

Rima XXX

Asomaba a sus ojos una lágrima
y a mi labio una frase de perdón;
habló el orgullo y se enjugo su llanto
y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino: ella, por otro;
pero al pensar en nuestro mutuo amor,
yo digo aún, ¿por qué callé aquel día?
Y ella dirá, ,¿por qué no lloré yo?

 

Rima XXXVIII

Los suspiros son aire y van al aire.
Las lágrimas son agua y van al mar.
Dime, mujer, cuando el amor se olvida,
¿sabes tú adónde va?

Pablo Neruda

Poema n° 15 (de “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”)

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Poema n° 20 (de “Veinte poemas de amor y una canción desesperada”)

 

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos.»

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.